16 de mayo de 2016

Victoria ante un desacertado Mirandés, que sirve para redimirse ante la afición.

El Real Oviedo fraguó este sábado en el Carlos Tartiere una victoria necesaria ante un rival necesitado que puntos.
4-1 fue el resultado final, en el que disfrutamos de los goles de Erice, Toché, Susaeta (penalti) y Borja Valle. El gol del Mirandés llegó en el minuto 90 de la mano de Marco Sangalli.
En este encuentro el Real Oviedo pasó por encima de su rival que, aunque ciertamente tuvo ocasiones, no supo aprovecharlas.
Este resultado le vale al Oviedo, aparte de para cuntinuar peleando por el ansiado ascenso con esos tres puntos, para disculparse, en cierta manera, con la afición después de la mala imagen dada en Palamós.
Desde mi punto de vista, cabe destacar el aplauso u ovación dada por el público del campo  a Jon Erice cuando se retiró por molestias.
En mi opinión, el partido de este sábado ha sido un claro golpe sobre la mesa con respecto a la clasificación de liga, sumándole a parte el resto de resultados de los diferentes rivales directos.



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